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Selenio en el organismo: para qué sirve, dónde se encuentra y por qué el exceso puede ser peligroso

Selenio: tiroides, análisis y seguridad — практическое руководство по источникам, дефициту, добавкам и рискам.

Редакция NutriFit·2/9/2026
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Selenio en el organismo: para qué sirve, dónde se encuentra y por qué el exceso puede ser peligroso

El selenio es un oligoelemento esencial que el organismo necesita en cantidades muy pequeñas. A diferencia del calcio o el magnesio, las necesidades diarias de selenio se miden no en miligramos, sino en microgramos.

A pesar de que se necesita en cantidades mínimas, el selenio tiene una gran importancia biológica. Forma parte de las selenoproteínas, proteínas y enzimas especializadas que intervienen en la protección antioxidante, el metabolismo de las hormonas tiroideas, la síntesis de ADN, la función reproductiva y la actividad del sistema inmunitario.

En el organismo humano se conocen 25 selenoproteínas, entre ellas las glutatión peroxidasas, las tiorredoxina reductasas, las desyodinasas y la selenoproteína P.

Sin embargo, el selenio tiene una característica importante: la diferencia entre la cantidad fisiológicamente necesaria y una ingesta potencialmente excesiva es relativamente estrecha.

Por eso, el principio de que “si un poco es bueno, más debe ser mejor” no se aplica al selenio.

Para qué necesita selenio el organismo

El selenio no cumple una única función aislada. Forma parte de varios sistemas biológicos fundamentales.

Las selenoproteínas participan en:

  • la protección de las células frente al daño oxidativo;
  • el metabolismo de las hormonas tiroideas;
  • los sistemas enzimáticos antioxidantes;
  • la síntesis de ADN;
  • la función reproductiva;
  • el funcionamiento normal del sistema inmunitario;
  • la regulación de determinados procesos de oxidación-reducción.

Algunas de las enzimas que contienen selenio más conocidas son las glutatión peroxidasas. Estas ayudan a neutralizar peróxidos y a limitar el daño oxidativo de los componentes celulares.

Otro grupo importante está formado por las desyodinasas, que participan en el metabolismo de las hormonas tiroideas.

Esta es una de las razones por las que el selenio se menciona con tanta frecuencia en relación con la salud de la tiroides.

Selenio y glándula tiroides

La glándula tiroides contiene una concentración relativamente alta de selenio y utiliza activamente selenoproteínas.

Una de sus funciones está relacionada con la conversión de las hormonas tiroideas.

La tiroides produce principalmente tiroxina, o T4. Una parte de la T4 se transforma posteriormente en triyodotironina, o T3, que es biológicamente más activa.

En esta conversión intervienen enzimas que contienen selenio llamadas desyodinasas.

Además, la síntesis de hormonas tiroideas implica la producción de peróxido de hidrógeno. Las selenoproteínas, incluidas las glutatión peroxidasas y las tiorredoxina reductasas, ayudan a proteger el tejido tiroideo frente a un daño oxidativo excesivo.

Por lo tanto, un estado adecuado de selenio es realmente importante para la fisiología normal de la tiroides.

Pero esto no significa que los suplementos de selenio puedan tratar cualquier enfermedad tiroidea.

¿El selenio trata el hipotiroidismo?

No hay fundamento para considerar al selenio un sustituto del tratamiento estándar del hipotiroidismo.

Si la glándula tiroides no produce suficientes hormonas y a una persona se le indicó levotiroxina, el selenio no puede sustituir la terapia hormonal de reemplazo.

Los suplementos de selenio tampoco son una forma universal de “bajar la TSH”.

Los estudios sobre el uso de selenio en la tiroiditis autoinmune han mostrado resultados contradictorios.

En algunos ensayos, la suplementación con selenio redujo las concentraciones de anticuerpos contra la peroxidasa tiroidea, o TPOAb. Sin embargo, otros resultados clínicamente más importantes, como los niveles de TSH, la estructura de la tiroides y la calidad de vida, no mejoraron de manera consistente.

Los NIH señalan que la evidencia actual es insuficiente para recomendar suplementos de selenio como tratamiento estándar de la tiroiditis autoinmune.

Esta diferencia es importante:

una reducción de los anticuerpos en un análisis no significa necesariamente que haya mejorado la función tiroidea ni que la enfermedad haya desaparecido.

¿Y qué ocurre con la tiroiditis de Hashimoto?

El selenio se promociona especialmente entre personas con tiroiditis autoinmune de Hashimoto.

Existe una base biológica para esta idea, porque el selenio es necesario para el funcionamiento normal de la tiroides, y algunos estudios muestran cambios en los niveles de anticuerpos tiroideos después de la suplementación.

Sin embargo, los resultados de los ensayos clínicos siguen siendo inconsistentes.

La American Thyroid Association también señala que el selenio no debe considerarse una forma de prevenir el hipotiroidismo en todas las personas con tiroiditis de Hashimoto.

Por eso, el enfoque:

“anticuerpos elevados → empezar a tomar 200 mcg de selenio”

no debería aplicarse de forma automática.

Es necesario tener en cuenta el estado real del selenio, la función tiroidea, la alimentación, otras enfermedades y el tratamiento indicado.

Cuánto selenio necesita una persona

Para la mayoría de los adultos, la ingesta diaria recomendada es de apenas 55 mcg de selenio por día.

Las necesidades aumentan ligeramente durante el embarazo y la lactancia:

  • adultos — 55 mcg por día;
  • embarazo — 60 mcg por día;
  • lactancia — 70 mcg por día.

Estas cantidades incluyen el selenio proveniente de todas las fuentes alimentarias.

Esto significa que 55 mcg no es necesariamente una dosis de suplemento.

Si una persona ya obtiene suficiente selenio de la alimentación, puede no necesitar ningún suplemento adicional.

Por qué es especialmente importante diferenciar la necesidad del límite superior

En Estados Unidos, el Food and Nutrition Board establece un límite superior tolerable de ingesta de selenio para adultos de 400 mcg por día provenientes de todas las fuentes.

Pero esta no es una ingesta recomendada.

Es un límite de seguridad, no un objetivo diario.

Además, en 2023 la European Food Safety Authority, o EFSA, revisó la evidencia y estableció un límite superior tolerable más bajo para adultos: 255 mcg por día, incluidas las mujeres embarazadas y en período de lactancia.

Por eso resulta especialmente poco razonable considerar que un suplemento de 200–400 mcg es una forma inofensiva de prevención rutinaria.

La cantidad indicada en el envase puede ser varias veces superior a la necesidad fisiológica habitual.

Dónde se encuentra el selenio

El selenio está ampliamente distribuido en los alimentos.

Entre las buenas fuentes se encuentran:

  • pescados y mariscos;
  • carne;
  • aves;
  • vísceras;
  • huevos;
  • productos lácteos;
  • pan y cereales;
  • legumbres;
  • determinados frutos secos.

Una característica particular del selenio es que su concentración en los alimentos vegetales depende en gran medida de la geografía.

Las plantas absorben selenio del suelo. Por eso, el mismo tipo de cereal, legumbre o fruto seco cultivado en distintas regiones puede contener cantidades muy diferentes de selenio.

La concentración depende no solo de la cantidad total de selenio presente en el suelo, sino también de su forma química, del pH del suelo y de otros factores.

En los alimentos de origen animal esta variabilidad geográfica suele ser menos pronunciada, ya que los animales pueden regular hasta cierto punto la concentración de selenio en sus tejidos y los alimentos destinados al ganado también pueden suplementarse con este micronutriente.

Nueces de Brasil: un alimento nutritivo con una concentración excepcionalmente alta de selenio

Las nueces de Brasil merecen una atención especial.

Son una de las fuentes alimentarias más concentradas de selenio.

Según los NIH, una sola nuez de Brasil puede contener aproximadamente 68–91 mcg de selenio. Al mismo tiempo, una porción promedio de unos 28 gramos, aproximadamente 6–8 nueces, puede aportar alrededor de 544 mcg. La cantidad real varía considerablemente según el lugar donde hayan sido cultivadas.

Para comparar:

la ingesta diaria recomendada para un adulto es de 55 mcg.

Por eso, una sola nuez de Brasil grande puede aportar aproximadamente toda la necesidad diaria o incluso más.

Consumir regularmente un puñado entero puede llevar la ingesta total por encima del límite superior tolerable.

¿Esto significa que las nueces de Brasil son peligrosas?

No.

El problema no está en el alimento en sí, sino en la cantidad consumida y en la enorme variabilidad de su contenido de selenio.

Las nueces de Brasil no son ideales como una especie de “pastilla natural de selenio”, porque es imposible saber con precisión cuánto selenio contiene cada unidad.

También hay que tener en cuenta otras fuentes.

Por ejemplo, una persona puede recibir selenio simultáneamente de:

  • la alimentación habitual;
  • nueces de Brasil;
  • un multivitamínico;
  • un suplemento para el pelo y las uñas;
  • un complejo “para la tiroides”;
  • un suplemento independiente de selenio.

Esta suma inadvertida de varias fuentes es la que puede generar un riesgo de exceso crónico.

La deficiencia de selenio es mucho menos frecuente de lo que parece

La deficiencia verdadera y grave de selenio es relativamente poco frecuente en países donde las personas tienen acceso a una alimentación variada.

El riesgo depende no solo de qué alimentos consume una persona, sino también de dónde fueron cultivados.

Los NIH identifican varios grupos con mayor riesgo, entre ellos personas que viven en regiones con suelos pobres en selenio, pacientes sometidos a hemodiálisis prolongada y personas que viven con VIH.

Históricamente, la deficiencia grave de selenio se ha documentado especialmente bien en algunas regiones de China donde el contenido de selenio del suelo es extremadamente bajo.

Dietas veganas y selenio

Una dieta basada en plantas no implica automáticamente una deficiencia de selenio.

Las legumbres, los cereales y los frutos secos pueden contener este micronutriente.

La dificultad es que la cantidad de selenio en los alimentos vegetales depende mucho del suelo.

Por eso, una persona que consume una alimentación variada con productos provenientes de distintas regiones puede obtener suficiente selenio incluso con una dieta completamente vegetal.

El riesgo puede ser mayor si la alimentación es monótona y está compuesta principalmente por productos vegetales locales cultivados en suelos pobres en selenio.

Según los NIH, la ingesta promedio de selenio puede ser más baja en personas vegetarianas o veganas, pero esto no significa automáticamente que tengan una deficiencia.

Otras situaciones de mayor riesgo

Un nivel bajo de selenio puede observarse en personas sometidas a hemodiálisis prolongada.

Durante la hemodiálisis, parte del selenio se elimina de la sangre, mientras que las restricciones dietarias y la disminución del apetito pueden reducir aún más su ingesta.

Históricamente, también se ha descrito deficiencia en pacientes que recibían nutrición parenteral total durante períodos prolongados sin un aporte adecuado de selenio. Las formulaciones modernas de nutrición parenteral suelen incluir oligoelementos, pero estas situaciones igualmente requieren supervisión médica.

El riesgo también puede aumentar en cuadros graves asociados con malnutrición o malabsorción. Sin embargo, en estos casos los profesionales suelen evaluar el estado nutricional global y no solo el selenio.

Cómo se manifiesta la deficiencia de selenio

Esta es una pregunta difícil, porque una ingesta moderadamente baja no provoca un conjunto de síntomas suficientemente específico como para permitir un autodiagnóstico.

Síntomas como:

  • cansancio;
  • debilidad;
  • disminución del rendimiento;
  • molestias musculares

son inespecíficos y pueden aparecer en una gran cantidad de situaciones diferentes.

En pacientes con deficiencia grave durante nutrición parenteral prolongada se han descrito dolor y sensibilidad muscular.

En regiones con una ingesta extremadamente baja de selenio se han observado históricamente algunas enfermedades específicas.

La enfermedad de Keshan es una miocardiopatía endémica que se observó principalmente en regiones de China con deficiencia grave de selenio.

La enfermedad de Kashin-Beck es un trastorno crónico que afecta huesos y articulaciones y que se ha descrito en determinadas regiones de China y Siberia.

Sin embargo, la deficiencia de selenio no siempre es la única causa de estas enfermedades.

¿La caída del cabello es un signo de deficiencia de selenio?

Es una afirmación frecuente, pero problemática.

La caída del cabello puede aparecer en muchas situaciones, como:

  • deficiencia de hierro;
  • enfermedades de la tiroides;
  • ingesta insuficiente de energía o proteínas;
  • determinadas enfermedades;
  • estrés;
  • efectos de medicamentos.

No se puede diagnosticar una deficiencia de selenio únicamente por la caída del cabello.

De hecho, la caída marcada del cabello y los cambios en las uñas son signos clásicos de exceso crónico de selenio, es decir, selenosis.

Por eso, comenzar a tomar dosis altas de selenio por cuenta propia “para la caída del cabello” es una estrategia especialmente poco adecuada: si la ingesta de selenio ya es suficiente, el suplemento podría incluso empeorar el problema.

El selenio y el yodo están relacionados

El selenio y el yodo participan en diferentes etapas de la fisiología de las hormonas tiroideas.

Una deficiencia grave de selenio puede agravar los efectos de una deficiencia de yodo y alterar el metabolismo de las hormonas tiroideas.

Sin embargo, esto no significa que cualquier valor anormal de TSH deba llevar automáticamente a tomar selenio y yodo al mismo tiempo.

Tanto la deficiencia como el exceso de micronutrientes pueden ser relevantes, y las enfermedades de la tiroides pueden tener numerosas causas.

Por eso, los suplementos no sustituyen la evaluación de laboratorio adecuada de la función tiroidea.

Cómo se evalúa el estado de selenio

El método de laboratorio más habitual consiste en medir la concentración de selenio en plasma o suero sanguíneo.

Según los NIH, una concentración de aproximadamente 8 mcg/dL, es decir 80 mcg/L, o más en personas sanas suele considerarse suficiente para la síntesis de selenoproteínas.

Sin embargo, este valor no debe interpretarse como un punto de corte universal para el autodiagnóstico.

Los rangos de referencia dependen del laboratorio y del método utilizado. Además, las concentraciones de selenio en plasma y suero reflejan principalmente la ingesta relativamente reciente.

¿Existen análisis más precisos?

También existen otros indicadores.

La concentración de selenio en sangre total puede reflejar mejor el estado a más largo plazo, ya que incluye el selenio presente en los glóbulos rojos.

El contenido de selenio en el cabello y las uñas se utiliza principalmente para evaluar la exposición a largo plazo durante meses o años.

También existen marcadores funcionales, como:

  • selenoproteína P;
  • glutatión peroxidasa 3.

Sin embargo, estos análisis son más difíciles de interpretar. Por ejemplo, los niveles de selenoproteínas pueden cambiar durante la inflamación y el estrés oxidativo, por lo que no siempre reflejan exclusivamente las reservas de selenio.

En una persona sana y sin factores de riesgo, un “screening amplio de selenio” no suele ser el primer paso al investigar síntomas inespecíficos.

TSH y T4 libre no son análisis de selenio

Esta diferencia es importante.

La TSH y la T4 libre evalúan la función de la glándula tiroides.

No indican directamente cuánto selenio hay en el organismo.

Una persona puede tener valores normales de TSH y T4 con diferentes niveles de ingesta de selenio.

Y, a la inversa, un valor alterado de TSH no debe explicarse automáticamente por una deficiencia de selenio.

Cuando se sospecha una enfermedad tiroidea, primero debe evaluarse la función de la tiroides y el cuadro clínico general, en lugar de comenzar empíricamente a tomar micronutrientes.

Qué formas de selenio se utilizan en los suplementos

Entre las formas más frecuentes en suplementos dietarios se encuentran:

  • selenometionina;
  • levadura enriquecida con selenio;
  • selenito de sodio;
  • selenato de sodio.

Según los NIH, el organismo puede absorber una gran proporción del selenio de estas formas, hasta aproximadamente un 90 %.

La selenometionina es una forma orgánica de selenio y se utiliza con frecuencia en suplementos.

Sin embargo, que una etiqueta diga “selenometionina” no significa por sí mismo que una persona necesite ese producto.

La pregunta principal no es solo qué forma se utiliza, sino si realmente hace falta aportar selenio adicional y cuál es la ingesta total.

Por qué es fácil consumir demasiado selenio sin darse cuenta

El selenio forma parte de una gran cantidad de productos combinados.

Puede estar presente al mismo tiempo en:

  • un multivitamínico común;
  • un complejo para la tiroides;
  • un suplemento para el pelo y las uñas;
  • un complejo mineral;
  • un suplemento independiente de selenio.

Los NIH señalan que muchos multivitamínicos aportan alrededor de 55 mcg, los productos combinados suelen contener entre 50 y 200 mcg y los suplementos exclusivamente de selenio pueden aportar entre 100 y 400 mcg por dosis.

Por eso, tomar dos o tres productos simultáneamente puede generar una dosis total muy diferente de la que una persona imagina al mirar cada envase por separado.

Qué es la selenosis

La selenosis es un cuadro provocado por una ingesta crónicamente excesiva de selenio.

Entre los signos más característicos se encuentran:

  • caída del cabello;
  • uñas frágiles, deformadas o que se desprenden;
  • olor a ajo en el aliento;
  • sabor metálico;
  • náuseas;
  • diarrea;
  • erupciones cutáneas;
  • cansancio;
  • irritabilidad;
  • alteraciones neurológicas.

El olor a ajo en el aliento y el sabor metálico pueden ser signos tempranos de exposición excesiva al selenio.

Si aparecen estos síntomas, es importante evaluar no solo un suplemento aislado, sino todas las posibles fuentes de selenio en conjunto.

Sobredosis aguda de selenio

Cantidades muy elevadas de selenio pueden provocar una intoxicación grave.

Entre las posibles manifestaciones se encuentran:

  • síntomas gastrointestinales intensos;
  • alteraciones neurológicas;
  • temblores;
  • debilidad marcada;
  • daño renal;
  • alteraciones cardíacas;
  • problemas respiratorios.

En casos especialmente graves se han descrito insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones potencialmente mortales.

Si una persona sabe que tomó una cantidad muy alta de selenio y presenta vómitos intensos, confusión, dificultad para respirar, debilidad marcada, temblores u otros síntomas graves, necesita una evaluación médica urgente.

Selenio durante el embarazo

Las necesidades de selenio aumentan ligeramente durante el embarazo hasta 60 mcg por día.

Pero esto no significa que sea necesario tomar un suplemento de selenio en dosis altas.

La necesidad se refiere a la ingesta total proveniente de alimentos y suplementos.

Se requiere especial precaución con el uso de selenio por cuenta propia para enfermedades tiroideas autoinmunes durante el embarazo.

Los NIH señalan que la evidencia para este enfoque es inconsistente, y la American Thyroid Association no recomienda suplementar rutinariamente con selenio a mujeres embarazadas con anticuerpos positivos contra la peroxidasa tiroidea.

Por eso, durante el embarazo cualquier suplemento debe evaluarse teniendo en cuenta la alimentación completa y la composición del complejo prenatal utilizado.

Selenio y sistema inmunitario

Las selenoproteínas realmente participan tanto en la inmunidad innata como en la adaptativa.

Esa es una función biológica real del selenio.

Pero de ahí no se desprende que consumir selenio por encima de las necesidades fisiológicas haga que el sistema inmunitario sea “más fuerte”.

Si el estado de selenio ya es adecuado, aumentar aún más la dosis no garantiza una protección adicional frente a infecciones.

Por eso, el selenio debería considerarse un nutriente esencial, no un estimulante inmunitario universal.

El selenio no es un tratamiento para prevenir el cáncer

El selenio también ha sido ampliamente estudiado en relación con la prevención del cáncer.

Algunos estudios observacionales han encontrado asociaciones entre niveles más bajos de selenio y un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer.

Sin embargo, una asociación de este tipo no demuestra que la suplementación con selenio prevenga el cáncer.

Los grandes ensayos aleatorizados no han demostrado que los suplementos de selenio reduzcan el riesgo de cáncer de próstata u otros cánceres en personas que ya tienen una ingesta adecuada.

Por eso, no debería tomarse selenio en dosis altas “para prevenir el cáncer”.

Selenio y medicamentos

Los suplementos de selenio pueden ser relevantes en el contexto de determinados tratamientos farmacológicos.

Por ejemplo, los NIH describen una interacción con el cisplatino, un medicamento utilizado en quimioterapia. El cisplatino puede reducir las concentraciones de selenio en el organismo, pero todavía no hay evidencia suficiente para recomendar la suplementación por cuenta propia con el objetivo de disminuir los efectos adversos del tratamiento.

Durante un tratamiento oncológico, cualquier suplemento antioxidante o mineral debería hablarse con el equipo médico tratante.

La misma precaución es razonable en personas que toman muchos medicamentos, tienen enfermedad renal crónica o padecen trastornos endocrinos complejos.

Qué hacer si se sospecha una deficiencia o un exceso de selenio

**1. Evaluá tu alimentación habitual.**Revisá con qué frecuencia consumís pescado, mariscos, huevos, carne, productos lácteos, cereales, legumbres y frutos secos.

**2. Revisá todos los suplementos al mismo tiempo.**Sumá el selenio proveniente de multivitamínicos, suplementos para el pelo, complejos para la tiroides y productos de selenio por separado.

**3. No uses las nueces de Brasil como una pastilla de selenio con dosis exacta.**El contenido de selenio de cada nuez puede variar considerablemente.

**4. No diagnostiques una deficiencia por cansancio o caída del cabello.**Estos síntomas son inespecíficos, y la caída del cabello también es un signo clásico de exceso de selenio.

**5. Primero buscá causas más frecuentes de los síntomas.**Según el contexto clínico, un profesional puede evaluar hemograma, ferritina, vitamina B12, TSH, T4 libre y otros parámetros.

**6. Medí selenio cuando exista una indicación real.**El análisis puede ser útil cuando hay factores de riesgo concretos, alteraciones nutricionales importantes, determinadas enfermedades o sospecha de toxicidad.

**7. No reemplaces el tratamiento tiroideo por selenio.**La levotiroxina u otros tratamientos indicados no deben suspenderse por comenzar a tomar un micronutriente.

**8. No apuntes al límite superior.**55 mcg representan la necesidad fisiológica habitual de la mayoría de los adultos, mientras que 255–400 mcg son distintos límites regulatorios superiores de seguridad, no una ingesta diaria deseable.

**9. Si sospechás una sobredosis, suspendé las fuentes adicionales y buscá evaluación médica.**Esto es especialmente importante si aparecen síntomas gastrointestinales, neurológicos o cardiovasculares intensos.

Qué se considera un buen resultado

El objetivo no es alcanzar la mayor concentración posible de selenio en sangre ni tomarlo “por las dudas”.

Un buen resultado significa:

  • una ingesta adecuada, pero no excesiva, de selenio;
  • una alimentación variada;
  • evitar la duplicación innecesaria entre suplementos;
  • un funcionamiento normal del sistema tiroideo;
  • un diagnóstico correcto de las enfermedades de la tiroides independientemente del estado de selenio;
  • ausencia de signos de selenosis;
  • uso de suplementos solo cuando existe una indicación razonable.

El principio principal es sencillo:

el selenio es esencial, pero sus beneficios dependen de alcanzar una cantidad suficiente, no de maximizar la dosis.

Si la alimentación ya cubre las necesidades fisiológicas, aportar más selenio puede no ofrecer ningún beneficio adicional. En dosis elevadas, un oligoelemento esencial puede convertirse en una fuente de toxicidad.

Este material tiene fines educativos y no sustituye una consulta médica, un diagnóstico ni un tratamiento indicado de manera individual.

Fuentes

  1. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements (NIH ODS). Selenium — Fact Sheet for Health Professionals. Fuente principal de referencia sobre la función fisiológica del selenio y las selenoproteínas, la ingesta recomendada, las fuentes alimentarias, la evaluación del estado de selenio, los grupos de riesgo, las formas utilizadas en suplementos, las enfermedades tiroideas, la toxicidad y las interacciones con medicamentos.
  2. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements (NIH ODS). Selenium — Fact Sheet for Consumers. Información práctica sobre las necesidades diarias de selenio, sus fuentes alimentarias, las nueces de Brasil, la deficiencia, los suplementos, los signos de ingesta excesiva y los límites superiores tolerables.
  3. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements (NIH ODS). Dietary Supplements for Immune Function and Infectious Diseases — Selenium. Información sobre la función del selenio y las selenoproteínas en la inmunidad innata y adaptativa y sobre la evidencia limitada a favor de la suplementación adicional con selenio para prevenir enfermedades infecciosas.
  4. Merck Manual Professional Edition. Selenium Deficiency. Información clínica sobre la rareza de la deficiencia grave de selenio, la enfermedad de Keshan, la enfermedad de Kashin-Beck, la deficiencia durante la nutrición parenteral prolongada, su relación con la deficiencia de yodo y los enfoques diagnósticos.
  5. Merck Manual Professional Edition. Selenium Toxicity. Guía clínica sobre las manifestaciones del exceso crónico y agudo de selenio, incluidos los síntomas gastrointestinales, la caída del cabello, los cambios en las uñas, el olor a ajo en el aliento, las alteraciones neurológicas y los enfoques para diagnosticar la selenosis.
  6. American Thyroid Association. Does Selenium Supplementation Prevent Hypothyroidism in Hashimoto’s Thyroiditis? Revisión de la evidencia actual sobre el uso de selenio en la tiroiditis autoinmune de Hashimoto y de la evidencia limitada de que la suplementación pueda prevenir la progresión hacia el hipotiroidismo.
  7. American Association of Clinical Endocrinologists and American Thyroid Association. Clinical Practice Guidelines for Hypothyroidism in Adults. Recomendaciones clínicas sobre el hipotiroidismo que destacan la falta de evidencia suficiente para utilizar selenio de manera rutinaria con el objetivo de prevenir o tratar el hipotiroidismo.
  8. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements (NIH ODS). Dietary Supplements and Life Stages: Pregnancy — Fact Sheet for Health Professionals. Información de referencia sobre la ingesta recomendada de selenio durante el embarazo y otros micronutrientes necesarios en esta etapa.
  9. European Food Safety Authority (EFSA). Scientific Opinion on the Tolerable Upper Intake Level for Selenium. Fundamento científico del límite superior tolerable europeo de 255 mcg por día para adultos, establecido teniendo en cuenta los riesgos del exceso crónico, incluida la alopecia.
  10. American Society for Parenteral and Enteral Nutrition (ASPEN). Appropriate Dosing for Parenteral Nutrition. Recomendaciones sobre la inclusión de selenio y otros oligoelementos en los esquemas de nutrición parenteral para pacientes adultos.

Fuentes

  • NIH ODS — Selenium Fact Sheet

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